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martes, 10 de diciembre de 2013

Argentina: ¡que no saqueen tus valores!

Argentina luchando contra la descomposición social de sus generaciones.

P.A David Nesher
Mendoza, 10 de diciembre de 2013.

Cuatro imágenes causando el mismo efecto en mi corazón profético. Primero las fotos, subidas a Facebook, de aquel jovencito que orgulloso por haber saqueado el supermercado de su barrio mostraba airosamente su botín. Ésta fue una de las más llamativas. Una de las que provocaron en mí una santa ira profética. La segunda es aquella del robo a cara descubierta por parte del mismo vecino que el día anterior había intercambiado con el comerciante de la esquina saludos para su familia. La tercera imagen del terror es la de quienes intentaron quemar viviendas de sus vecinos porque sospechaban que fueron sus delatores ante la policía. Pero la peor de todas, la que más eleva los grados de indignación humana, es la aceptación, resignada y general, de que un policía puede, en reclamo de un salario mejor, dejar un barrio desprotegido, una ciudad ‘liberada’ y una provincia entera a la buena de Dios. Y es que en mi interior vibra enojada la justa idea de que no hay necesidad que justifique semejante decisión. Es la misma sensación de indignidad que surge cuando vemos que, en las líneas de la sanidad y salud, se abandona a un paciente, en medio de una operación a corazón abierto, para sumarse a una reivindicación salarial y laboral, por más justa y legítima que parezca. No queda duda alguna, a Argentina la saquearon, no de sus bienes materiales, sino de sus valores integrales. ¡Argentina fue saqueada de tal modo que hoy se ha quedado sin principios! ¡El país carece en sus “escaparates” principales (familia, escuela, gobierno, etc.) de basamentos para una moral íntegra y solidaria!

Hace ya un tiempo atrás, leí y me impactó lo que un cura párroco de una villa de emergencia contó acerca de los principios que albergaban en sus pensamientos los niños y jóvenes de aquel lugar. Tomaré aquello para ilustrar mi denuncia profética. Ese varón relató que cuando se les preguntaba a los chicos de esa villa qué les gustaría ser cuando fueran grandes, muchos respondían que querían ser "piqueteros". Hoy, estoy convencido, de que es muy probable que alguno que otro conteste, ante la misma pregunta, que le anhela ser "dealer" o "narcotraficante". Y es que en los últimos años ha sido tan grande la inserción del narcotráfico en distintos poblados pobres de buena parte del país, que el fenómeno está modificando los principios de vida y los hábitos de conducta de todos sus habitantes.

Para ejemplo de esto, mencionaré lo que un informe señala acerca de la existencia de unos 2.500 puntos de venta de droga sólo en la capital de la provincia de Córdoba. Esto equivale a 2.500 familias que viven de la venta de drogas ilegales. De repente, y ante este dato, me di cuenta que sólo con esas 2.500 familias organizadas y lanzadas a la calle se puede generar un caos en tan solo una noche.

Todo nos pasó en el transcurso de una semana, desde que estallaron la rebelión de Córdoba y el apogeo de los saqueos en esa provincia. Día tras día el efecto dominó, fue armando un diseño de un arte repugnante.  Se habla ya de siete muertos y decenas de heridos por los asaltos a los comercios. Una situación de tensión extrema se advierte hoy fácilmente en el rostro de casi todos los funcionarios con responsabilidades ejecutivas a lo largo del país. No queda duda alguna que el gobierno nacional fue un imprudente espectador en las primeras horas del drama cordobés.  Un solo pensamiento surge al observar todo esto: el poder está miope y soberbio.

El rencor social serpentea entre muchos argentinos. Los lazos sociales están rotos y la responsabilidad del ciudadano es hoy, en nuestra nación, una obligación arqueológica. Existen, desde hace mucho tiempo, sectores numerosos de la sociedad que viven en la miseria. Seres humanos que han perdido cualquier esperanza de ascenso social y que han sido programados por el sistema imperante a creer que acceder a un televisor LED sería la única revolución posible en sus vidas. Son incontables vidas humanas que cargan con la frustración de comprobar que aunque muchos trabajen todo el día, al final del año no les termina alcanzando ni para lo mínimo.

Los encargados de pensar políticas y modelos de transformación deberán primero aceptar que en nuestra nación aún hay deudas democráticas. Es verdad que hemos sido testigos de fuertes avances en estos treinta años de democracia, pero, sin embargo, los sectores que no tenían trabajo siguen igual porque continúan repitiéndose aquellas situaciones que le impiden a la gente dignificarse como seres humanos.

Se necesita comprender que la política tiene siempre resultados en la subjetividad, en lo que llevamos como bagaje de ideas, sentimientos y miradas. Desde esto será urgente aceptar que un modelo de rapiña que autoriza los saqueos de recursos naturales y que privilegia a las corporaciones multinacionales, genera siempre una subjetividad de rapiña, saqueo y privilegios. Desde dicha subjetividad todo el mundo cree que puede tomar lo del otro o hacer cualquier cosa para obtener lo que el otro legítimamente ha alcanzado en su esfuerzo previsor.

Para males se suma a todo esto el hecho real de que los medios son parte del problema y no de la solución porque son los hacedores de esa subjetividad. Ellos exacerban el consumo, y la violencia. Ellos hablan todo el tiempo de inseguridad generando así situaciones de miedo. Así, el espíritu de temor liberado desde los medios guía a muchas personas a encerrarse y apartarse de todos aquellos que, a su cosmovisión, son no confiables. Pero, a la misma vez, los medios empujan a otros humanos a no quedarse afuera de la rapiña, y a salvarse de cualquier modo. De esta forma, todo y todos pasan a formar parte de la misma mugre superestructural. La situación de fondo es idéntica y de descomposición en todos y cada uno de los sustratos sociales de la nación.

Ante todo esto observamos día a día impávidos el desarrollo de una etapa de fuerte descomposición de las relaciones sociales argentinas. Miramos atónitos e impotentes la descomposición de la convivencia en cada uno de las entidades fundamentales del país (familia, escuela, gobierno, policía, etc.). Desde el discurso presidencial se nos ha instado una y otra vez a entender que la democracia es el otro, pero eso en la práctica cotidiana no existe. Por el contrario solamente existe el sálvese quien pueda. 

¿Y a quién le atribuiremos todo esto? Pues bien, primeramente a la política del gobierno. Porque ella misma fomenta el mismo tipo de vida en supervivencia: el plan social, la bolsa de comida de la provincia, el reparto de droga, o trabajar para la policía. Y muchas veces todo esto ocurre junto. El común denominador es que la vida ha pasado a no tener valor. Cualquiera se vende, se compra, se corrompe. Toda medida política solamente busca el efectismo. El tema central, y dónde el error radica, no es mejorar, ni mucho menos transformar, sino contener. La gestión errónea es solamente contener, armonizar, todo pegado con moco, pero que sí o sí continúe para adelante. Nadie piensa a gran escala. No se valora el considerar nuestras generaciones futuras. Nadie quiere visualizar lo que va a pasar de aquí a veinte años. 

En segundo lugar, la responsabilidad cae sobre la voluntaria actitud de cada argentino de tender a la descomposición moral de sus generaciones. Es que lo único que se percibe a dónde quiera que la mirada apunte es una descomposición globalizada de lo humano. Justamente esta es la forma vil de sostener lo que hacen los gobiernos y corporaciones del mundo puestas al servicio de la élite luciferina gobernante.  

Todos podemos caer en la descomposición, o elegir vivir y respirar un aire distinto. Un aire digno. Un aire no contaminado por estas cuestiones.  Aquellos que queramos hacer esto, seguiremos peregrinando en la misión de realizar actos llenos del amor perfecto. Lo otro es la pudrición, en el sentido más llano. Lo otro surge cuando se pudren los sentimientos, los sentidos, las virtudes y los principios de lo humano y de la vida. Es en este punto dónde hay que decidir si seguimos con la corriente o nos largamos unánimes a remar en contra de la corriente de descomposición que el Leviatán ha creado en el mundo.

Yo creo  firmemente en aquello que el Eterno me ha revelado. Él me mostró en Su Espíritu que los cambios se avecinan. Y ocurrirán desde ese mar de luces que nacen fuera de la superestructura que conforman hoy el Estado y el mercado. Son las luces que reman contra la corriente. Luces, encendidas en el Mesías, que  revelarán cómo salir de la descomposición y la decadencia que carcome hoy a la Argentina. Un mar de luces que producirán cantidades de situaciones diferentes, de construcción social, de cuidado ambiental y comunitario, de realización productiva, de defensa y ampliación de derechos.

Les dejo pensando en estos lineamientos, y para que el sello de su reflexión se efectivo les comparto este fragmento surgido del ingenio de un uruguayo maravilloso:

"Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.- El mundo es eso - reveló- un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende. "
Eduardo Galeano; 
El Libro de los abrazos (fragmento)


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Ricardo Fort: Cuando el dinero chocolatado reemplazó a la sustancia gris

"¿De qué le sirve al necio poseer dinero? ¿Podrá adquirir sabiduría si le faltan sesos?"
Proverbios 17:16 (NVI)


Surgió en la tele como un mediático que quería algo de fama y prensa. Era el hijo de un importante empresario de golosinas de nuestro país. Así y a fuerza de utilizar su dinero logró un lugar en la televisión, en los programas de chimentos. Puso una obra de teatro donde él era el protagonista y estuvo en las tapas de las revistas y en los programas de televisión durante un tiempo.

Hizo de su vida un reality. Se mostró sin filtros. Mostró detalladamente todos sus autos, sus mansiones, sus viajes, sus novias y novios, su vida extravagante, sus operaciones, su cuerpo musculoso, sus excesos. Y en los últimos meses se lo vio demacrado, con serios problemas óseos (en columna y rodilla), abusando del consumo de morfina para aliviar sus dolores.

Repentinamente murió. Y los programas hicieron un réquiem de su vida, y el comentario que todos hacían era el mismo. Este hombre había tenido un montón de plata, lujos y placeres, pero en el fondo, no había tenido nada. En el repaso de sus notas, siempre quedaba un dejo de tristeza y dolor por no ser amado y reconocido. El mediático pagó caro el precio de una carrera tan pobre para un tipo tan rico. Al final de cuentas, la vida es lo único que el dinero no puede comprar.

Si en sus primeras apariciones públicas en televisión, allá por finales de 2009, Ricardo Fort era señalado como un símbolo de la decadencia cultural, con su extravagancia, el placer desmedido por alardear de sus excesos con obscenidad y sin reparos, alentado por un satánico Marcelo Tinelli que lo necesitaba por cuestiones de rating, su prematura muerte, a los 45 años, simbolizó perfectamente el dramatismo decadente de una pantalla que premia y castiga, descarta, y no perdona el fracaso. Es que así como hay cosas que el dinero no puede comprar, también hay productos que ni siquiera la televisión puede sostener: si un artista sólo se mantiene a fuerza de escandaletes y extravagancias, su duración es limitada a la sorpresa de comienzo, el morbo para sostenerlo mediana y mediáticamente en el tiempo, y nada más.

Hay algo en eso de la mediatez extrema que es como un vicio: cuando el efecto empieza a pasar, es necesario recurrir a dosis más fuertes. Así, la primera noticia necesaria (y obvia) fue primero su supuesta homosexualidad. Luego, por fin llegó la nueva que hablaba de su salida del closet. Desde ese momento el largo listado de exnovias (todas mediáticas ellas) que le despilfarraban la fortuna en los mil y un caprichos se convirtió en un largo listado de romances y parejas masculinas que lo querían o le rompían el corazón o la billetera.

Hacía bastante que ya nadie hablaba de Ricardo Fort, salvo él mismo (su narcisismo no lo perdió hasta el final). Sólo convocado por algún exabrupto, alguna pelea esporádica, sus crecientes problemas de salud, sus internaciones, la (mala) suerte de Fort estaba echada y la moneda había caído otra vez del lado del anonimato y la intrascendencia. 

Mientras reflexionaba de este modo viendo los informes  de su muerte y los resúmenes de su vida, me acordé del protocolo gubernamental que Salomón resumió en el proverbio que encabeza esta bitácora. Me dio la extraña sensación de que fue escrito luego de la muerte de este farandulero. Mi corazón reflexionó en lo meditado por generaciones: no le sirve de nada al necio poseer dinero, aunque tenga una fortuna; porque no la sabe aprovechar. 

¡Por favor, no me malinterpreten! ¡Definitivamente, es necesario el dinero! De eso estoy convencido. Es más, sé que el Eterno Dios quiere que estudiemos y que nos esforcemos para superarnos cada día y así trabajar con el objetivo de mejorar nuestro estándar de vida. Lo que también tengo muy en claro es su constante llamado de atención para que el dinero no sea el centro de nuestra vida. Él nos capacita desde su Instrucción (Torah) para que las riquezas no sean una obsesión cotidiana. Esta bien aclarado: ¡el medio no es un fin en sí mismo, sino que es solamente eso... un medio!

El problema es que los tontos se ciegan con el dinero y pierden el sentido. No hay nada peor que un pobre con dinero, se vuelve pedante. No hay nada peor que un rico con dinero, se vuelve presumido y orgulloso. No hay nada mejor que un redimido con dinero, porque va a colaborar y asistir al Reino de Dios optando preferentemente por los que menos tienen.

Sirve tener dinero, pero con entendimiento y discernimiento espiritual, para saber bien de donde viene y como usarlo. La sabiduría divina para el uso y la actitud espiritual para vivir, no te la da una billetera abultada; sino al guía del Espíritu.

martes, 26 de julio de 2011

Las urnas no detienen la fiebre del plástico y expertos revelan si los argentinos llegaron al límite de endeudamiento

Las familias siguen de shopping y la cercanía de las elecciones no frenan este auge. La deuda con bancos ya perforó el techo de los $33.000 millones y la búsqueda de la gratificación inmediata se comió al largo plazo. ¿Hay techo? Quiénes son los "dueños" del financiamiento de los argentinos.

¿Hay límite? Es la pregunta que se hacen analistas y expertos en consumo al observar la lluvia de tarjetas de crédito que cae sobre los argentinos.

Es que las compras y el financiamiento con plásticos parecen no tener techo a la vista.
Hablar de 3,6 millones de nuevas tarjetas en apenas un año es un dato no menor.
Actualmente, la cantidad de plásticos emitidos por las propias emisoras, bancos y compañías financieras ya superó los 31,2 millones, cuando, un año antes era de 27,6 millones (junio 2010- junio 2011).

Por otro lado la apertura de nuevas cuentas (bancarias y no bancarias) -en ese lapso- fue de 2,2 millones.

¿Qué significa esto? Que 2,2 millones de personas se sumaron a la fiesta consumista.
También, que 1,4 millones de argentinos aumentaron sus tenencias, bajo la forma de tarjetas adicionales.

En la actualidad existen 1,5 plásticos por resumen, es decir, por titular de cuenta bancaria y no bancaria (en este último grupo se ubica Falabella, Coto, Italcred, Provencred, Favacar, entre tantas otras).

Negocio para ambos

Los motivos que impulsan esta fiebre son muy variados.

Pero, básicamente, este auge se potencia porque termina siendo un negocio "redondo" para ambas puntas:

• Por el lado de los bancos, porque al no poder ofrecer créditos de largo plazo (hipotecarios) concentran toda su artillería en financiar las compras de corto. Y así ganan con los intereses que cobran de aquellos que no pueden pagar el total del resumen a fin de mes.
• Por el lado de los usuarios, porque sienten que hacen negocio gastando su dinero, recurriendo a las compras en cuotas fijas para así licuar posteriormente ese pago mensual, vía aumentos salariales.

Así se presenta la realidad de hoy en día, que muestra cómo quedó plasmado el "GEN K" en buena parte de la sociedad: consumo a pleno, satisfacción inmediata y pocos incentivos para el ahorro, vía colocaciones bancarias.

Shopping, supermercados, automotrices y fabricantes de electrodomésticos festejan. Y el Gobierno -que hizo del boom de compras un "dogma de fe"- también.
"Los empresarios en la Argentina viven en un estado de comodidad. El hiperconsumo lo opaca todo", se anima a decir Javier Casas Rúa, flamante titular de PWC.

Las estadísticas parecen darle la razón. En los últimos doce meses, el nivel de compras promedio se incrementó un 40%, es decir, casi el doble que la suba de precios no oficial.
El siguiente cuadro es más que elocuente:

Del mismo se desprende un dato significativo:

• El gasto promedio por titular ha venido creciendo a la par de la inflación.
• Pero la deuda de las familias con las entidades bancarias escaló al doble de ritmo.
¿Qué significa esto? Que las compras efectuadas no se han cancelado en su totalidad a fin del período de pago, más aún en momentos en los cuales "todo se financia".
Así, el stock de deuda total con los bancos ya perforó el techo de los $33.000 millones.



De modo tal que, el escenario actual muestra a más argentinos "tarjetas en mano" y que están con más deuda sobre sus espaldas.

¿Se llegó al límite?

El boom del plástico plantea la gran cuestión de si el mercado argentino puede soportar los niveles de endeudamiento que se están viendo hoy. O si ya se está cerca de una saturación.

Los analistas ya no ocultan su sorpresa por el vigor que aún siguen mostrando las líneas para financiar el consumo ya que -desde hace un año- vienen advirtiendo sobre el escaso margen que les queda a las familias para seguir asumiendo nueva deuda.
Pero lo cierto es que, lejos de mostrar un enfriamiento, el mercado no da señales de freno.

En efecto, los saldos prestados por las entidades siguen creciendo aproximadamente 20 puntos por encima de la inflación.

¿Hay techo? Sí, pero para los bancos éste aún está muy lejano.
Desde el Banco Hipotecario, uno de los que más agresivamente ha apostado a este mercado, indican que en la Argentina la relación histórica (pago mensual vs. ingreso familiar) es del 30 por ciento.

"Si bien hay una mayor demanda de créditos por parte del público en general, todavía estamos muy lejos de llegar al tope", afirman desde la entidad.

Sobre este punto, también desde el Banco Galicia señalan que, en la medida en que se van produciendo incrementos salariales que acompañan a la inflación, también son revisados los límites al monto de endeudamiento.

"Nuestros clientes tienen margen para seguir creciendo y no notamos que estén llegando a un límite", indican desde el Galicia.

¿Cuál es, entonces, ese límite para el endeudamiento? Guillermo Barbero, experto en financiamiento del consumo de la consultora Deloitte, aporta algunas estadísticas al respecto.
Señala que el nivel de deuda histórico estuvo en torno de los dos meses de ingreso familiar.

No obstante ese indicador -que fue el que caracterizó a la década de los años '90- fue superado en 2008, cuando se llegó a los 2,2 meses de ingreso.
Según el experto de Deloitte, este nivel tuvo un retroceso durante la recesión de 2009. Luego comenzó a repuntar con el crecimiento de la economía -que motorizó el crédito- pero al día de hoy está por debajo de su potencial.

El corto se "comió" al largo

¿Cómo se explica entonces que se gaste más, haya más plásticos que hace dos años y aún así el límite al endeudamiento no aparezca?

Básicamente, sucede que, por ejemplo, en los ´90 la deuda estaba repartida en corto plazo (consumo) y largo (hipotecarios). Claro está, que las segundas tenían un peso más significativo.

En la actualidad, buena parte del endeudamiento se concentra en el corto, habida cuenta de que los préstamos para la vivienda se transformaron en una "especie en extinción" (cayeron al 6% del total de transacciones).

"Más allá del incremento del consumo, el endeudamiento no ha crecido tanto como para que estemos en un nivel límite. Si bien hay mucha actividad, todavía no es importante el nivel de crédito a mediano y largo plazo", afirma Barbero.

Andrés Mendez, de la consultora AMD, señala que "el límite de endeudamiento funciona de acuerdo a los plazos del compromiso asumido".

Y lo grafica de esta manera: "Una persona puede adeudar varias veces su ingreso mensual. Pero, lo importante, es que el pago de las cuotas no resulte gravoso en su presupuesto. Un caso sería el de una deuda hipotecaria -por ejemplo de u$s70.000- que resultaría equivalente a 20 veces los ingresos de una familia que gana u$s3.500 por mes. Ahora bien, lo que sucede es que la deuda promedio de las familias es más reducida (alrededor de $11.500 por persona) lo que está bastante por debajo de un nivel que podríamos llamar ´peligroso´".

En buen romance, el experto señala que el endeudamiento promedio por individuo equivale a dos salarios, un nivel sumamente acotado.

Y agrega que "al ser a plazos relativamente cortos, podría resultar tolerable un nivel, por ejemplo, de cinco salarios. Y considerando una financiación hipotecaria podría extenderse hasta niveles de 20 sueldos sin problemas".

Por eso, los analistas perciben un clima de calma, en tanto que los economistas observan que, pese al boom de consumo, la morosidad no se ha disparado.

"Los plazos son cortos por más que se coloquen créditos y el nivel de endeudamiento no va a sufrir grandes cambios. Sucede que los préstamos a largo plazo son los que realmente hacen crecer este indicador", afirma Barbero.

El experto de Deloitte señala que es por eso que "los bancos siguen sacando préstamos con altos niveles de montos y cuotas. Porque ven que la gente todavía tiene capacidad de tomar nueva deuda".

Cambio de Paradigma

"El consumo con tarjeta tuvo un rol protagónico en este último tiempo. El público financió todo lo que pudo y en el mayor plazo posible", destacan desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

En un reciente informe la entidad remarcó que "los consumidores se mueven prestando atención a los descuentos y, en muchos casos, hasta salen a comprar exclusivamente ofertas".

En la misma línea, desde la consultora Abeceb, liderada por Dante Sica, señalan que "las ventas en supermercados y centros de compra se han expandido fuertemente, impulsadas por una inflación creciente que fomentó el gasto en vez del ahorro".

Más enfático sobre este punto es el experto en consumo Fernando Moguier quien, en diálogo con iProfesional.com, advertía que "antes la clase media ahorraba para escalar socialmente. En cambio ahora adoptó hábitos característicos del segmento socioeconómico más bajo, como lo es el gastarse todos los ingresos".

"La gente construye su identidad en base al consumo. Le da una sensación de pertenencia", señala Moiguer, quien augura que la actual fiebre consumista continuará por ser un fenómeno estructural.

Y así lo explica: "Cada tanto se agota una manera de pensar la realidad. Estamos asistiendo a una transformación fenomenal. No se hace un análisis complejo del largo plazo. Ahora se busca la satisfacción inmediata. Cuando se tiene, se consume, sin pensar qué va a ocurrir mañana. Ya no hay largo plazo".

Consumidor compulsivo, tarjetas que "arden"

Los analistas califican al actual escenario como el de "sobredosis de consumo".
"Es un boom transversal donde cada uno compra más, ya sea un auto importado, uno nacional o una moto. Lo que sea. Lo importante es darse el gusto", explica Guillermo Oliveto, experto en la materia y presidente de la consultora W.
Para el especialista, el actual contexto ha dado lugar a un "nuevo argentino" que él define como el "consumidor oportunista compulsivo".

Oliveto, experto en identificar perfiles de comportamientos en la población, explica que es la mezcla del típico "compratodo" de los años '90, con el "aprovechador serial" de promos y descuentos que floreció en estos últimos años.

Y esto es un factor común de todos los segmentos, no excluye niveles ni clases sociales.

Y esta sobredosis de shopping se ve reflejada en los mecanismos disponibles para financiar esta gratificación inmediata, como son las tarjetas.

Las tasas son altas, ¿importa? 

Desde el lado de la oferta, el dato del monto total que actualmente está siendo financiado por los bancos cobra una gran relevancia, habida cuenta de que es sobre dicho monto sobre el cual aplican los cargos administrativos y las tasas de interés.
En tal sentido, existe un amplio abanico, que depende básicamente de la calificación de cada particular, de la tarjeta que utiliza y de la política comercial de las entidades.
De los más caros a los más baratos, el ranking es encabezado por el Banco de Servicios y Transacciones, que aplica una tasa del 65% anual, seguido por Capital del Plata, con el 59% y GE, un punto por debajo.


Así, la lista va convergiendo hacia niveles levemente superiores al 33%, que es el promedio que cobran los principales bancos que operan en el sistema financiero local.
En el caso de las entidades de primera línea, el listado lo encabeza el Citi, con el 36,5% anual, seguido de cerca por el Standard, el HSBC y el Patagonia, con un rango que va del 35,5% al 34,5 por ciento.

Los "dueños" de los plásticos de los argentinos
 
En el ámbito local convive un buen número de tarjetas internacionales, regionales e incluso locales.

Sin embargo, el grueso del share se concentra en un pequeño grupo de ellas.


Tal es así que las cinco primeras cinco aglutinan el 70% del mercado, con una clara preeminencia de Visa que, según fuentes del mercado, reúne casi el 40% del total.


Le siguen, en orden de importancia, el conjunto de empresas que conforman las llamadas Tarjetas Regionales (12%) y, más abajo, MasterCard, con el 11 por ciento.

Si el análisis se realiza en función de las entidades bancarias, el líder del mercado es el Santander Río (2,8 millones de plásticos), seguido por el Galicia (2,6 millones). Completa el podio el BBVA, con 1,7 millones.
En este punto es interesante detenerse en la política implementada por cada banco en cuanto a la emisión de tarjetas adicionales.

Así, el ranking lo encabeza el Nación, con 3,1 plásticos por cuenta seguido, muy de lejos, por el Santander y el Credicoop, cuyo índice es de 2,4.

Esta mayor demanda, vía consumo, se ve reflejada en la forma en que se han ido incrementando mensualmente los saldos financiados.

Para lo que resta del año, desde el sector privado se destaca que esta tendencia continuará firme, apuntalada por las ofertas y descuentos de bancos y tarjetas que no harán más que inyectarle una mayor temperatura a esta fiebre consumista.

lunes, 14 de marzo de 2011

PARA PENSAR EN UNA VERDADERA ARGENTINA

"Hay que dejar de pensar en las próximas elecciones y pensar en las próximas generaciones"


Dr Abel Albino, Pte. de la cooperadora de nutrición infantil CONIN (declaraciones) a "Esta lengua es mía" con José Benegas Fm Identidad 92.1. AUDIO Entrevista completa

"El 50 por ciento de las muertes en America Latina tienen como telón de fondo la moratlidad infantil por desnutrición. 

La desnutrición es multicausal, es el resultado final del subdesarrollo: parasitosis, falta de agua potable, cloacas, analfabetismo de los padres, sexo promiscuo cuya consecuencia no se quiere. 

Hace falta un gobierno patrio. Ahora se supone que no hay más hambre. Siempre los políticos hablaron de los pobres. Pero no les importan los pobres. Les interesa, al que está abajo acceder al poder y al que está arriba mantenerse."

"Hay que dejar de pensar en las próximas elecciones y pensar en las próximas generaciones"

domingo, 2 de enero de 2011

TRABAJO ESCLAVO PARA UNA TRADER CEREALERA EVASORA

Una vida nueva

Por Horacio Verbitsky

El procedimiento realizado el 30 de diciembre en San Pedro ilustra de qué son capaces los mercados sin control. Nidera, transnacional granera que la AFIP denunció por evasión de 260 millones, tenía encerrados a 130 trabajadores del norte, adultos y adolescentes, que no sabían dónde estaban, no podían salir, no tenían luz ni agua y se les descontaba del salario en negro las provisiones que la empresa les vendía a precios alucinantes, incluyendo fideos gratuitos de los planes sociales de Scioli.

 

Una de las grandes traders exportadoras de productos agropecuarios, a la que el Estado Nacional investiga por evasión de impuestos, explotaba el trabajo esclavo de adultos y niños traídos desde provincias del norte. Los alojaba en trailers de chapa, en los que dormían hacinados de a veinte. La jornada laboral era de diez horas incluido el día de Navidad, bajo el rayo del sol, sin luz, sin agua potable salvo la que recibían en baldes. No podían salir de los límites de la propiedad en la que trabajaban ni conocían cuál sería su remuneración. La paga se difería para el último día del contrato informal, ya que no estaba registrado. Mientras, les descontaban todo lo que consumían a precios tan exorbitantes que nunca tenían un saldo favorable para cobrar. Les anotaban 80 pesos por una bolsa de papas, 65 por una de cebollas, 54 por un pollo, 17 por un atado de cigarrillos, ocho por un kilo de pan viejo y dos por recargar la batería del celular. También se hallaron fideos con la leyenda del ministerio de Desarrollo Social. Por un paquete, cuya venta está prohibida, los esclavos debían pagar 35 pesos. El titular de ese ministerio, Baldomero Alvarez de Oliveira, es el padrino político del ex intendente de San Pedro Julio Pángaro, quien este año fue designado secretario legal y técnico del ministerio de Justicia y Seguridad. También se encontraron alimentos vencidos. El único dinero que recibieron en las tres semanas transcurridas antes del allanamiento, fueron 12 pesos “para comprar pan dulce”. El ministro de Trabajo provincial, Oscar Cuartango, dijo que los hechos descubiertos rozaban el crimen de lesa humanidad.

Un millar

El campamento alojaba a 130 personas, entre ellas unos 30 niños y adolescentes, pero la justicia considera que hay por lo menos un millar en las mismas condiciones, en otros campos próximos a San Pedro. Su representación sindical corresponde a la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores, Uatre, conducida por Gerónimo Venegas, fundador junto con José Luis Barrionuevo de la denominada CGT Azul y Blanca. Los delegados de Uatre recién llegaron al lugar una vez que el titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones N0 6 de San Nicolás, Rubén Darío Giagnorio, notificó al ministerio de Trabajo de la situación. El representante de Uatre en San Pedro, Cecilio Salazar es el líder local del peornismo opositor. Una de sus actividades más notorias ha sido el auspicio de Uatre al corredor de carreras de autos Pichi Iglesias, lo cual provocó críticas en un gremio de paupérrimos afiliados. A principios de diciembre, Giagnorio ordenó a la patrulla rural del Pueblo Doyle que rondara los campos de la zona en búsqueda de situaciones irregulares en la cosecha del maíz, que son habituales a esta altura del año, cuando son traídos trabajadores temporales desde el interior para desflorar maíz, una actividad que sólo se realiza en forma manual. Giagnorio dijo que lo hizo en aplicación de la política criminal determinada por el Ministerio Público Fiscal que él integra. El 20 de diciembre la patrulla le comunicó sus observaciones sobre la Estancia El Algarrobo, ubicada en el Paraje Beladrich, a pocos kilómetros de Santa Lucía, partido de San Pedro. Se trata de una finca de unas 1600 hectáreas, de las cuales 200 están arrendadas a Nidera. El acceso es dificultoso porque está a 12 km de la ruta más próxima. El miércoles 22 el fiscal solicitó una orden de allanamiento a la titular del Juzgado de Garantías N0 1 de San Nicolás, pero la jueza María Laura Vázquez se la negó, porque adujo que no había pruebas. Giagnorio prefirió que las patrullas rurales no se acercaran demasiado, para evitar que fueran advertidas y se levantaran los campamentos antes de que pudiera intervenir. Ante la negativa judicial comunicó su presunción a los ministerios de Trabajo y de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires y a la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, del ministerio de Justicia de la Nación. El ministerio de Trabajo de la Provincia tiene el poder de policía en estos casos y el miércoles 29 se presentó para inspeccionar la situación detectada por el fiscal. Giagnorio participó como veedor. Como escribió en su mensaje del 31 de diciembre un cura que ejerce en Haití su opción por los pobres, hay lugares y personas que más que un año nuevo precisan una vida nueva. Éste es el doloroso contraste con la Argentina eufórica de consumo y placeres que desde la tarde del jueves colmó todas las rutas de salida de las grandes ciudades.

Reducción a la servidumbre

Al verificar la gravísima situación en que se encontraban los trabajadores, el fiscal inició actuaciones por reducción a la servidumbre y malversación de caudales públicos. En cambio no tiene competencia para investigar el delito de trata de personas. Sin mención al desempeño del fiscal Giagnorio, el ministerio de Trabajo provincial se atribuyó el mérito. Según el subsecretario de Trabajo Carlos Molina se trató de un procedimiento habitual en la tarea que habría ordenado el gobernador Daniel Scioli para detectar trabajo infantil y controlar las condiciones de seguridad del trabajo rural. Según esa dependencia, Nidera deberá pagar 5000 pesos de multa por cada trabajador no registrado. Entre los detenidos están los ingenieros de Nidera Nicolás Martínez Allende y Diego Carballo, dos capataces y tres encargados de la distribución de alimentos. El fiscal les tomó declaración y los puso en libertad mientras continúa la investigación.

Un campo de concentración

El médico Julio Caraballo, director de Bromatología de San Pedro, dijo a una radio local que las condiciones eran las de un campo de concentración, con dos agujeros en el suelo como baños, sólo aislados por una cortina cosida con bolsas de Nidera. También vio a un adolescente que se bañaba con agua acarreada en un recipiente de agrotóxicos. “Es para pasar de la indignación a las lágrimas”, dijo. La comida era suministrada por la distribuidora Comat S.A, del ex concejal radical de San Pedro Eugenio Abel González. Al mismo grupo pertenecen la Compañía Argentina de Recursos Humanos y Soluciones Agropecuarias, que prestan servicios de tercerización de personal no permanente para empresas agropecuarias. A Comat, Nidera le pagaba a 24 pesos por día por persona. Pero los precios que les cargaba a los trabajadores eran tan altos que siempre excedían el monto diario asignado. La diferencia se anotaba, para ser debitada del salario. Comat dijo que sólo era proveedora de alimentos secos y frescos a Nidera y que la acusación en su contra equivalía a responsabilizar a Coca-Cola por “la tragedia de Cromañón, porque proveía las gaseosas”. También negó haber suministrado los alimentos del programa de ayuda social del gobierno bonaerense que el fiscal secuestró en El Algarrobo. El reclutamiento de personas muy humildes se hizo en Santiago del Estero, con la promesa de trabajar en la cosecha del maíz en Buenos Aires “en la mejor empresa”, en condiciones laborales apropiadas y un buen salario. Un colectivo los trasladó en forma directa hasta la estancia, de la que una vez que ingresaron no se les permitió salir. Nidera les hizo saber que si alguien abandonaba el predio, toda la cuadrilla de trabajo que integraba sería devuelta a su pueblo sin pago. Consultado para esta nota el fiscal agregó que estas personas “ni sabían en qué lugar estaban”. Giagnorio pasó el 31 de diciembre de la mañana a la noche en la estancia, completando el sumario. El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación se encargó de llevar a los trabajadores hasta sus pueblos de origen, donde quedarán a cargo de las autoridades provinciales. El mismo fiscal allanó hace poco varios prostíbulos de la zona, en los que también encontró leche de las partidas gratuitas que distribuye el gobierno bonaerense.

Empresa líder

Nidera es una compañía transnacional, líder en el mercado argentino de semillas y uno de los mayores exportadores de aceites, de cereales y de oleaginosas. Su participación ronda el 10 por ciento del total de las exportaciones argentinas de esos productos. En 1996, fue la primera que obtuvo autorización para liberar al consumo humano y animal la soja transgénica resistente al glifosato, durante la gestión como secretario de agricultura del ingeniero Felipe Carlos Solá. Tiene tres centros semilleros, en Venado Tuerto (maíz), Chacabuco (girasol) y Miramar (trigo y maíz). Creada hace noventa años por comerciantes de granos de los Países Bajos, su nombre surge de la combinación de las iniciales de los grandes mercados cerealeros en los que actuaba entonces: Holanda (Netherlands) India, Alemania (Deutschland), Inglaterra (England), Rusia y la Argentina, donde Nidera Argentina se instaló en 1929. También comercializa insumos agrícolas, opera en fletes marítimos y produce fertilizantes, herbicidas y fungicidas. Posee terminales portuarios propios en Rosario, Quequén y Bahía Blanca. En 2010 fue el sexto exportador de granos (detrás de Cargill, Bunge, ADM, Dreyfus y Toeper) y el séptimo en los de subproductos y aceites (detrás de Cargill, Bunge, AGD, Dreyfus, Molinos y Vicentín). Nidera es la empresa líder en los mercados de semillas de soja y de girasol, está en segundo lugar en el de maíz y en el tercero en el de trigo. También opera una sociedad de garantías recíprocas, que financia siembras de sus clientes por medio de fideicomisos. Como no informa sobre volúmenes de negocios ni cotiza en bolsa, esos rankings ayudan a evaluar en forma aproximada su facturación. Según el ranking publicado hace seis meses por la revista Mercado, en 2009 Nidera Argentina facturó 3500 millones de pesos y ocupa el puesto 47 entre la cúpula de las empresas que más venden. La Escuela de Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario estima que los salarios pagados por Nidera representan el 1,54 por ciento de esa facturación. La redacción de esta nota entre el viernes 31 y el sábado 1 dificultó la obtención de mayores precisiones.

Nidera en Acción

El presidente de Nidera global, Martín Mayer Wolf, de una de las familias fundadoras, es uno de los sostenedores de Accion International, una organización privada sin fines de lucro, cuya misión es ayudar a la gente a salir de la pobreza a través de su propio trabajo. “Al proporcionar microcréditos, capacitación empresarial y otros servicios financieros a hombres y mujeres pobres que inician sus propios negocios, ayuda a estas personas a alcanzar un nivel en la escala económica, con dignidad y orgullo”, informa en su documento “El negocio de luchar contra la pobreza”. Entre los accionistas minoritarios de Nidera Argentina está Rolgra Inversora SA, empresa presidida por Raúl Simón Loeb, presidente de la Cámara de Comercio Argentina para el Sudeste Asiático, vicepresidente de la Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino-China, y cónsul honorario de Singapur y de Sri Lanka. El presidente de Nidera Argentina, Ricardo López Mayorga organiza concursos que otorgan premios a alumnos de escuelas agrotécnicas, estimulándolos a cuidar el suelo y utilizarlo en forma racional. En septiembre, la AFIP anunció que estaba investigando por evasión impositiva a cuatro de las mayores exportadoras de granos. Sus nombres se fueron conociendo en forma gradual: Bunge, Cargill, Molinos Ríos de La Plata y Nidera. En este último caso, la AFIP estima la evasión en 260 millones de pesos entre 2005 y 2009.

Entrevista: Adrián Vigna.
Fuente:  Página 12